
Tamaulipas es el estado con más niñez recluida en los centros penitenciarios sin haber cometido delito alguno, ya que viven junto a sus madres que enfrentan procesos o purgan condenas. Ante esta situación, el Congreso del Estado aprobó una reforma para garantizar sus derechos y proteger su desarrollo integral.
Son un total de 23 menores y los casos se concentran en Reynosa (11), Ciudad Victoria (7), Altamira (3) y Matamoros (2), de acuerdo con el más reciente diagnóstico nacional de supervisión penitenciaria correspondiente al 2024.
La iniciativa aprobada en comisiones reconoce expresamente que la privación de libertad de la madre afecta directamente a los hijos, interrumpiendo vínculos afectivos, alterando su educación y poniendo en riesgo su estabilidad emocional.
Por ello, la reforma establece que autoridades estatales y municipales deben coordinarse con el DIF, el sistema penitenciario y otras instancias para ofrecer alternativas de atención, acompañamiento psicosocial y entornos seguros para los menores.
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Durante la sesión, se destacó la importancia de esta medida para preservar el vínculo materno sin exponer a los niños al entorno penitenciario, así como para consolidar políticas públicas que protejan a este grupo históricamente invisibilizado.
La diputada Patricia Saldívar de Acción Nacional dijo que el tema reviste una profunda relevancia social y jurídica, pues coloca en el centro del debate a los niños que viven en las cárceles.
“Se busca que las autoridades puedan prevenir, atender y sancionar posibles vulneraciones derivadas de dicha circunstancia, garantizando el interés superior de la niñez, la no discriminación y su desarrollo integral”.
Se trata, añadió, de reconocer una realidad que ya genera consecuencias profundas en la vida de los infantes y contar con una herramienta jurídica que obligue al Estado a actuar y a generar políticas públicas diferenciadas para un grupo en situación de especial vulnerabilidad.
Insistió en que el objetivo es garantizar condiciones más humanas y alternativas dignas para proteger a estos niños, preservando el vínculo materno pero sin condenarlos a un entorno penitenciario directo. La propuesta fue aprobada por unanimidad.
Por “Milenio”





