
Washington.- La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos, autorizó hoy la creación de los primeros kits con pruebas caseras para detectar el COVID-19.
Aunque por el momento se dará prioridad a los trabajadores de la salud para obtenerlas, la FDA ha dado ya el visto bueno a la empresa LabCorp para su producción.
La prueba consiste en un hisopo de algodón que se introduce en la fosa nasal para frotarla y recolectar una muestra de líquido, que luego se envía a un laboratorio clínico.
A diferencia de las pruebas clínicas del hospital, este hisopo no tiene que meterse hasta la parte posterior de la nariz, que la une con la parte superior de la garganta, un procedimiento incómodo y en ocasiones doloroso para los pacientes.
La única diferencia entre ambas pruebas es que con esta casera se evita que un especialista clínico se traslade donde se encuentra el posible paciente a recolectar la muestra. Con esto se reduce la exposición tanto del paciente sintomático y de otras personas al exterior de su hogar, además se evita gastar equipo de protección personal como mascarillas o gafas protectoras, que es tan escaso en este momento. La prueba costaría aproximadamente 119 dólares, alrededor de 2 mil 894 pesos mexicanos.





