Por Andrea Santa María
Reynosa.-Pese a la idea generalizada que se tiene respecto a las casas hogar como espacios en que se resguardan únicamente a niños con el propósito de darlos en adopción, actualmente las condiciones socioeconómicas han dado pie a nuevos formatos en que éstas fungen como centros a los que los padres llevan a sus hijos como internados para dar mejores condiciones y oportunidades de vida.
Así lo indicó, Tita Ernestina Carmona Arcieaga, procuradora de la Defensa del Menor, la Mujer y la Familia en el sistema para el Desarrollo Integral para la Familia (DIF), señalando que un 70% de los menores que se resguardan en este tipo de instalaciones cuentan con familia que los ve los fines de semana, pero que debido a las circunstancias que viven no cuentan con recursos suficientes para su manutención o con alguien que pueda cuidarlos mientras trabajan.
“Nosotros como DIF les ayudamos canalizándolos a lugares en donde se les pueden dar los cuidados necesarios, donde estén bien alimentados, atendidos con servicio médico y maestros de apoyo. No buscamos quitar niños, sino reintegrar familias sanas que tengan el día de mañana un futuro prometedor”.
Explicó que el hecho de que ambos padres se vean en la necesidad de salir a trabajar y del alto índice de madres solteras que fungen como único sustento en el municipio, ha hecho de ésta una estrategia viable para el desarrollo de las familias ante las circunstancias que se viven hoy en día, señalando también el capacitar a las mujeres para autoemplearse en casa como una vía para solucionar el abandono involuntario que viven muchos niños
“El trabajo de nosotros como procuraduría es la de proteger la integridad de los menores, salvaguardar sus derechos y ayudar a las madres trabajadoras para que puedan salir adelante con la tranquilidad de que los niños estén bien cuidados”.





