Por Andrea Santa María
El aumento en los precios de la carne que se han presentado en los últimos meses, ha llevado a que las familias decidan consumir en menor medida productos tradicionales de importación como son el pavo o cortes finos para sus fiestas de Navidad y Año Nuevo, cambiando estos por pollo y cortes económicos entre los que se incluyen incluso las vísceras.
De acuerdo a Santiago González Cavazos, titular de la Oficina de Enlace de la Central de Abastos, el alza en los costos finales de los productos de origen animal que ha tenido su origen en el 13% de devaluación que ha sufrido el peso frente al dólar en estos últimos meses, ha llevado a que la ciudadanía busque opciones que no impacten de manera negativa sus bolsillos.
En este sentido, expresó que, pese a esto, diciembre continúa siendo la temporada con más venta en el año debido a las derramas económicas extraordinarias que reciben los trabajadores como son el aguinaldo o fondos de ahorro, lo cual conlleva a una sobredemanda que impacta también en el precio final que se ofrece al público.
Sin embargo, informó que este aumento no es algo propio de la temporada, sino que se prevé que se mantenga e incluso se eleve debido a la especulación derivada de los resultados del proceso electoral que se vivió en Estados Unidos el pasado noviembre y que continúa impactando la economía nacional e internacional, poniendo al dólar en esta frontera a un precio de 20.5 pesos por unidad.





