Por Andrea Santa María
Aunque en materia legislativa se han presentado avances en lo que se refiere a la venta y consumo de alcohol y tabaco entre menores de edad, el principal obstáculo para disminuir la incidencia de niños y jóvenes que hacen uso de este tipo de sustancias en el municipio, es la “normalización” de estas conductas por la sociedad.
Así lo manifestó la directora del Centro de Atención a la Juventud en Reynosa, Alejandra Treviño Villareal, subrayando que la imitación es una de las causas que llevan a esta población a probar estas drogas legales por primera vez y que, eventualmente y ante la insatisfacción futura, los lleva a “brincar a las drogas ilegales”.
Señaló que es durante la pubertad cuando la mayoría de los casos que atienden por problemas de alcoholismo, refiere haber comenzado a fumar y beber, casi siempre por invitación de amigos o por el hecho de que sus padres son consumidores aunque sean sociales, de estos productos.
Una vez identificado esto, la dependencia de la Secretaria de Salud, ha determinado que una de las vías para contrarrestar los 300 casos que atendieron en 2016, es la reeducación tanto de menores, como de padres de familia, a fin de tener un mayor impacto en lo que se refiere a la concientización.
“Desafortunadamente hemos crecido en una sociedad donde se modelan estas conductas por lo que cada vez se está reduciendo más la edad de consumo, siendo ahora entre 10 y 12 años que se inicia”.





