Alarma a The Economist la ejecución de políticos

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(apro)
MÉXICO, D.F.- De nueva cuenta, el diario británico The Economist dedica parte de su edición impresa a México, esta vez sobre el asesinato de políticos y gobernantes de distintos niveles, entre ellos, el más reciente, el de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota.

“Gobernar es un trabajo peligroso en México”, se titula el texto que circula esta semana. En él recuerda que siete candidatos fueron asesinados en el proceso electoral de junio de 2015 y 70 más fueron atacados. No es todo: en los últimos ocho años 40 alcaldes han sido ejecutados, según la Federación Nacional de Municipios.

Sobre la ejecución de Gisela Mota, el pasado 2 de enero en su propia casa y cuando apenas había tomado posesión del cargo, el diario asegura que es “uno de los más impactantes” y que “es bastante claro [saber] quién mató a la señora Mota, pero no el porqué”.

Asegura que la alcaldesa se comprometió a combatir al narcotráfico en el municipio de Temixco, Morelos, “una importante estación de paso en una de las principales rutas para mover drogas a la Ciudad de México”. No obstante, dice, “apenas si tuvo tiempo para amenazar a los traficantes de drogas de la región”.

Sobre el gobernador de Morelos Graco Ramírez, The Economist asegura que éste “ofrece una teoría diferente” al asesinato de la alcaldesa: “Él piensa que la señora Mota fue asesinada porque apoyó la toma de poder de las policías locales por parte del estado, una política conocida como Mando Único”.

No obstante, el medio de comunicación asegura que “si la señora Mota fue asesinada por criminales como castigo por apoyar el Mando Único, el asesinato desencadenó la acción que ellos trataron de evitar”. Se refiere a la implementación de esa medida se seguridad en Temixco y otros 14 municipios, incluida la capital, Cuernavaca.

MANDO ÚNICO

A propósito del Mando Único, el texto asegura que en México existen dos mil tipos diferentes de policías locales, aparte de las estatales y federales, “muchas de éstas con pocos fondos y mal administradas”. Incluso, añade que algunas corporaciones y los alcaldes que las dirigen “están aliados con los criminales”.

De acuerdo con The Economist, “la toma de control de las policías locales por parte del estado fue la gran idea para combatir el crimen que se le ocurrió al presidente Enrique Peña Nieto tras la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa”.

Resalta que quienes defienden el Mando Único dicen que los estados pueden modernizar las fuerzas policiales, coordinarlas mejor y darles más dinero.

Y asevera: “Los alcaldes se enfrentarán a menos riesgo si no están directamente involucrados en el trabajo policial. Y los corruptos tendrán menos oportunidad de subvertirlo”.

No obstante, resalta que quienes critican la estrategia dicen que no hay pruebas de que modernizará a las policías. “Las fuerzas bajo comando del Estado no son inmunes a la corrupción. Dos ex gobernadores del estado de Tamaulipas son buscados por la DEA de Estados Unidos”, recuerda el semanario.

El medio de comunicación destaca que antes de que Mota fuera asesinada, otros alcaldes parecían enfrentar mayores riesgos. En los últimos 10 años, dice, ha habido más ejecuciones de gobernantes en estados pobres como Michoacán y Oaxaca que en cualquier otro.

The Economist consultó a Bernardo Gómez de la consultora de seguridad Misiones Regionales de Seguridad, quien afirmó que varios alcaldes del norte del país, desde donde se envía droga a Estados Unidos, tienen miedo de trabajar en los pueblos que los eligieron.