
Para la industria de Reynosa, la prioridad no está en la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, sino en resolver de manera urgente los altos aranceles que mantienen frenada la producción, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), Federico Alanís Peña.
Al referirse al proyecto de dictamen que analizan las comisiones unidas del Senado de la República sobre la reforma laboral, el dirigente empresarial señaló que, aunque la iniciativa contempla gradualidad y protección salarial, su impacto será limitado mientras no se atiendan los problemas estructurales que enfrenta el sector productivo.
“No nos perjudican las 40 horas. Lo que realmente nos tiene parados desde hace meses son los aranceles. Mientras no se resuelva esa situación, estamos muertos en vida”, expresó.
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Alanís Peña explicó que el incremento en los costos arancelarios ha provocado una caída en la producción, particularmente en sectores como el acero, aluminio y la industria automotriz, de la cual depende entre el 60 y 70 por ciento de la actividad industrial en la región. Esta situación ha obligado a muchas empresas a reducir turnos y operar por debajo de su capacidad instalada.
Indicó que, en la práctica, gran parte de la industria no labora jornadas completas de 48 horas, ya que actualmente los esquemas laborales rondan entre 30 y 40 horas semanales, consecuencia directa de la baja en pedidos y el encarecimiento de insumos.
Agregó que la industria maquiladora y manufacturera opera apenas con alrededor del 50 por ciento de su capacidad, debido a retrasos en la llegada de materias primas y ajustes en procesos productivos vinculados a Estados Unidos, particularmente en Texas.
Finalmente, reiteró que el sector empresarial no se opone a la reforma laboral, pero consideró necesario que su implementación se dé en un contexto de estabilidad económica y mayor productividad, una vez que se atiendan factores como los aranceles, el comercio y las condiciones de seguridad que impactan directamente a la industria.
Por “El Mañana”





