
McHenry, Illinois.- Una mujer golpeó a su propio hijo, lo ahogó con su propia sangre y terminó sentenciada a 35 años de prisión; la homicida identificada como JoAnn “N” mató al menor de edad al golpearlo brutalmente hasta dejarlo inconsciente.
Tras cometer el crimen, ayudada por su pareja enterraron el cuerpo de la víctima en un terreno ubicado a escasos metros de su domicilio; ambos denunciaron la desaparición de su hijo a los agentes de McHenry.
No obstante, los oficiales descubrieron incongruencias en el relato que dieron los padres y que los consideraron como sospechosos del asesinato.
Cuando investigaron su casa, notaron que había una habitación con varios candados; sumado a la autopsia del agraviado y grabaciones de los acusados, los uniformados lograron confirmar la hipótesis.
JoAnn declaró ante el Juez Robert Wilbrandt y se arrepintió del homicidio: “tuve el privilegio de tenerlo como mi hijo, lo amaba y ahora lo extraño”, subrayó. “La señora JoAnn fue responsable de esa vida y ahora ella debe ser responsable de su muerte”, aseveró Wilbrandt.
Por otro lado, el padre de la víctima, Drew “N”, también fue acusado de asesinato en primer grado pero lo declararon inocente, aunque tendrá que presentarse ante la corte cada fin de mes.





