Por Andrea Santa María
Gildardo López Hinojosa, presidente de la Asociación de Ganaderos en Reynosa, declaró que las condiciones bajo las que opera actualmente el sector pecuario mexicano en lo referente a la reducción del 70% en apoyos gubernamentales, elevado precio del diésel y altas tasas de interés por parte de los bancos, hace que sea imposible “estar en competencia” con los productores estadounidenses, poniendo en serio riesgo el futuro de la agricultura y ganadería en Tamaulipas y el resto de México.
“Nos bajaron de 22 mil 500 millones de pesos que teníamos de apoyo en todo Tamaulipas a 8 mil 500 pesos, redujeron apoyo de PROAGRO de 80 a 20 hectáreas por productor y redujeron el pago de PROAGRO de 950 pesos por hectárea a 480 pesos. Es un golpe muy fuerte del que no fácil nos vamos a levantar y el diésel sigue subiendo y los intereses bancarios muy altos”.
Reiteró que ante esto se vuelve un reto mayúsculo el competir con el mercado internacional pues existe una desigualdad de circunstancias al pagar 6 pesos más por combustible al estar de este lado de la frontera y además tener “acaparado” su dinero en los bancos debido a los préstamos que se ven en la necesidad de pedir para continuar produciendo temporada tras temporada, los cuales cobran tasas de “no menos de 2 dígitos”.
Aseguró que las acciones por parte de los legisladores han puesto de manifiesto el poco interés que tienen para apoyar a este sector productivo señalando, en específico, el que el diputado Edgar Melhem Salinas no sólo no tuvo la capacidad de defender el presupuesto que se destinaría al campo, sino que no tuvo “el ánimo” para siquiera “levantar la mano para apoyar la iniciativa de un alza en el presupuesto o una menor reducción” dando como resultado que de 22 mil 500 millones de pesos otorgados a Tamaulipas en 2016, bajara a 8 mil 500 millones de pesos para el siguiente ejercicio.
“Ojalá en algún momento reaccionen y hagan un ajuste al precio del diésel y volteando hacia la banca mexicana ya que si pudieran otorgar dinero para seguir produciendo grano y ganado a la tasa de un 7 o 7.5% como en Estados Unidos no necesitaríamos tanto el apoyo del Gobierno Federal, pero desgraciadamente nos tienen amarrados, atados de manos y pies porque necesitamos del diésel y el dinero para operar y, los dos, están en unas condiciones inalcanzables para el sector pecuario”.





