POR NOTIMEX
LOS ÁNGELES. Hacer que inmigrantes indocumentados en Ciudades Santuario se sientan más vulnerables no sirve a ningún propósito público útil, aunque sea políticamente conveniente para el presidente Donald Trump, afirmaron académicos.
“Lo que se necesita es una reforma migratoria porque las Ciudades Santuario no son el problema”, consideró Wayne A Cornelius, profesor emérito de Ciencias Políticas en la Universidad de California en San Diego en una colaboración aparecida en Los Angeles Times.
En ella también opinaron Angela S. García socióloga de la Universidad de Chicago y autora de “Legal Passing: Navigating Undocumented Life and Local Immigration Law”, Monica W. Varsanyi, profesora asociada de ciencias políticas en el John Jay College of Criminal Justice y coautora de “Policía de Inmigrantes: Aplicación de la ley local en las líneas delanteras”.
“Dar santuario a los inmigrantes indocumentados no pone en peligro la seguridad pública”, aseguraron.
La orden ejecutiva de Trump que busca detener el financiamiento federal a las Ciudades de Santuario sostiene que la función principal de tales jurisdicciones es proteger a los “extranjeros criminales” de la deportación y advierte de una “amenaza de seguridad pública”.
Las denominaciones “Santuario” se han dado a 39 ciudades y 364 condados en Estados Unidos con políticas que limitan la participación de la policía local en el cumplimiento de las leyes federales de inmigración y con el propósito de aumentar la seguridad pública.
La orden ejecutiva de Trump efectivamente revive dos programas altamente polémicos que intentaron alistar a la policía estatal y local y a sheriffs en la aplicación de inmigración: el programa 287 (g) y comunidades seguras.
El programa 287 (g) delegó a la policía local y estatal y sheriffs para servir como agentes de inmigración y fue eliminado en los últimos años de la administración de Obama debido a los costos excesivos y la ineficiencia administrativa.
Comunidades seguras también fue eliminado durante el anterior gobierno ya que el programa fomentaba el perfil racial por parte de las autoridades locales.
Los responsables de mantener la ley y el orden creen que las Ciudades Santuario son una herramienta importante para garantizar la seguridad pública.





