
La diputada local del Partido Acción Nacional (PAN), Patricia Mireya Saldívar Cano, denunció que la aprobación de la reforma electoral en el Congreso de Tamaulipas estuvo marcada por irregularidades en el debate, entre ellas el cierre abrupto de participaciones a la bancada panista y la ruptura deliberada del quórum para silenciar al coordinador parlamentario del PAN, Gerardo Peña.
Según relató la legisladora, la sesión avanzó en «fast track», como ella misma lo describió, siguiendo lo que calificó como el «plan B» impulsado por la presidenta. Durante los posicionamientos de grupo parlamentario, dos diputadas del PAN lograron tomar la tribuna; sin embargo, cuando Gerardo Peña intentó hacer uso de la palabra, la mesa directiva cerró las participaciones sin darle oportunidad de expresarse.
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«Lo hicieron de manera contundente, sin darle oportunidad alguna de expresar su sentir», aseguró Saldívar Cano.
La situación escaló en la etapa de asuntos generales, cuando la bancada panista aguardaba el momento para retomar el debate y señalar lo que consideran una ley «completamente equivocada» que, a su juicio, atenta contra la democracia y el federalismo. Para sorpresa de los legisladores de oposición, la mayoría optó por romper el quórum y abandonar el recinto en el momento en que el coordinador panista ya tenía registrada su participación.
«Lo hicieron de manera descarada, porque ya estaba registrado nuestro coordinador y ellos se dieron cuenta perfectamente de que queríamos seguir debatiendo», subrayó la diputada.
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Ante el abandono del pleno, el presidente de la mesa directiva intentó calmar los ánimos, aunque sin mayor efecto. La diputada panista reconoció que su bancada es minoría frente a la mayoría absoluta de Morena y aliados, pero afirmó que el hecho de que la mayoría recurra a estas maniobras para evadir el debate resulta significativo.
«Da gusto ver que, al final, como quiera, nos sacan la vuelta en el debate», concluyó Saldívar Cano.
Por Francisco Medina Guerrero





