“No es nada sencillo entender lo simple” Eric Hoffer

Con la reunión extraordinaria del Consejo General del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) celebrada el día de ayer domingo, da inicio formal el proceso electoral 2015-2016, en el que los habitantes del estado habremos de elegir a 43 alcaldes, 22 diputados de mayoría y un nuevo gobernador.

Será un reto mayúsculo el que los nuevos integrantes del Consejo deberán enfrentar para demostrar que verdaderamente gozan de autonomía, pero que al mismo tiempo pueden ser incluyentes, plurales y actuar con transparencia para cumplir con las demandas ciudadanas. 

El Consejero Presidente del IETAM reconoció que uno de los retos del organismo es obtener la confianza de la ciudadanía, señalando que deberán motivar su acción basados en los principios constitucionales, en la transparencia, la imparcialidad y objetividad.

Sin duda es una hecho de la mayor importancia, porque hasta ahora la atención la han recibido aquellos que se promueven para lograr tal o cual candidatura y la sociedad, los medios, así como los actores políticos hemos dejado de lado a uno de los actores más importantes de este proceso: el IETAM.

Los ciudadanos también tenemos un papel crucial y no solo para salir a votar el día de la elección, si no para ser visores, censores y exigir se cumpla la ley, se garantice la equidad de la contienda, además de cerciorarnos que sean denunciadas y castigadas las arbitrariedades.

En donde también se han denunciado abusos y excesos en el norte del estado, en Reynosa específicamente, donde los grupos de fuerzas armadas que realizan labores de seguridad, conocidos popularmente como la “Mixta”, en aras de la seguridad han terminado afectando a los ciudadanos.

Aquí no vamos a hablar sobre el tema de la legalidad de los operativos, ni en que se basan para retenerlos, porque la ley debe cumplirse eso es claro. Sin embargo, pareciera que las autoridades están frente a un verdadero galimatías y un asunto tan complejo que no pueden resolverlo llevan años, queriendo hacer algo para atender la problemática de los “autos chocolate” y es hora que no pueden darle solución.

En un principio se dijo que los operativos de la “Mixta” para revisar los automóviles eran parte de la estrategia de seguridad, pues autos con placas norteamericanas o sin placas, eran utilizados por el crimen organizado. Sin embargo, los operativos han afectado directamente a la clase trabajadora y de poco han servido para detener a delincuentes.

Lo que sí se llevan los policías son los automóviles que son irregulares, claro, por lo son porque el sistema no ha sido capaz de meter orden, de facilitar a las familias trabajadoras su regularización o de lograr que los créditos de las automotrices sean accesibles y acorde las posibilidades de la población.

Se dijo que habría una especia de amnistía o que se lanzaría un programa para regularizar ese tipo de autos, ni una cosa ni otra han sucedido, lo cierto es que de lanzarse un programa de ese tipo todos ganaría, los dueños de los vehículos irregulares, el estado al captar ingresos por derechos y la sociedad en materia de seguridad. Parece un solución sencilla que las autoridades no han explorado.