4to. Poder

271

“Nada que se consiga sin pena y sin trabajo es verdaderamente valioso” Joseph Addison.

 

Septiembre además de ser el “Mes del testamento” debería ser llamado también el “Mes de los informes”, ya que prácticamente cada 4 días uno de los diputados, senadores , alcaldes, gobernadores y el Presidente de México, celebran la ceremonia protocolaria de entrega del informe de actividades de los 11 meses previos de su gestión.

Este es un ritual heredado de la época en la que el presidencialismo era la forma de gobierno dominante en nuestro país. Las generaciones más jóvenes no recordarán que en las últimas décadas del siglo pasado el país entero se detenía porque por mandato gubernamental las actividades se suspendían para ver el desfile de personalidades, escuchar el discurso del presidente en turno y presenciar el saludo al mandatario.

Los tiempos han cambiado y hoy ya no se suspenden actividades en ningún municipio, estado y menos en la federación, para presenciar el Informe, situación que podemos celebrar, como un avance contra el culto a la personalidad tan arraigado en México.

Sin embargo, cabe destacar que los informes de gobierno se han convertido en un evento que presenta demasiados elementos estéticos y pocos de contenido. Frases emotivas, inspiradas, deseos y compromisos son expresados, pero los números, las explicaciones sobre hechos concretos, brillan por su ausencia.

 

Hasta ahora hemos escuchado el Informe del Ejecutivo Federal, así como de los principales municipios de Tamaulipas, en ellos la constante es el optimismo, mesurado en algunos casos, así como un balance incompleto. Los temas de fondo, aquellos que le preocupan verdaderamente a la sociedad no son abordados con la atención necesaria.

Tampoco se trata de ser agoreros del fin del mundo, de ser pesimistas y de cerrar los ojos contra los justos aciertos y avances que el país registra en diversos ámbitos. No, de lo que se trata es ser justos y objetivos. Por ello podemos señalar que se nota una leve mejoría en la economía, la cual no se refleja en los bolsillos de las familias; también un avance en la seguridad, hay que reconocer que los enfrentamientos violentos son menos.

Pero así como hay reconocimiento, también hay cuestionamientos contra los abusos de funcionarios, de la impunidad contra la corrupción gubernamental, de las violaciones a los derechos humanos, de los abusos de las fuerzas de seguridad, que en aras de combatir al crimen terminan convirtiéndose en transgresores de la ley, en las políticas económicas que solo benefician a pequeños grupos y no al resto de la población, en la protección de políticos con fortunas inexplicables, y un largo etcétera.

En Tamaulipas aún restan muchos informes, pero sin duda en el que estará la atención centrada, es en el de el Gobernador Egidio Torre Cantú, quien el próximo 18 de septiembre rendirá su Informe en la ciudad de Tampico. Ojalá el mandatario se distinga del resto de los monólogos que se han registrado y con cifras concretas de cuentas claras del estado que guarda Tamaulipas.