4to. PODER

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“Del dicho al hecho, hay mucho trecho” Refrán popular
El 12 de diciembre del 2013 quedó aprobada la Reforma Energética en el Senado de la República, en ese momento se habló de que con ello se eliminarían limitantes y que la inversión y el desarrollo de ese sector daría un impulso grande a la economía mexicana.

Los meses transcurrieron y no se veía nada de lo que se prometían, no se anunciaban inversiones, no se habrán negocios que crearan miles de empleo, entonces se dijo que eso se vería en el momento que quedarán aprobadas las leyes secundarias.

Llegó el mes de agosto del 2014 y las leyes secundarias fueron aprobadas, con lo que se permitió que la Secretaría de Energía regule y otorgue los permisos para el tratamiento y refinación del petróleo, procesamiento de gas natural, así como la exportación e importación de petrolíferos e hidrocarburos.

Pesé a que ha transcurrido más de un año de ello, y que ya se llevaron acabo las asignaciones de la Ronda cero, en el gobierno asignó Petróleos Mexicanos (Pemex) las áreas para que realice exploraciones en busca de hidrocarburos y pueda explotarlos, así como las licitaciones de la Ronda Uno, poco o nada se han percibido en la economía nacional los efectos de la Reforma Enérgetica.

A excepción de anuncios de inversión, como el realizado por el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, sobre la construcción de torres eólicas para generar electricidad por parte de una compañía española, no existen más proyectos o empresas que estén instalándose en nuestro estado.

Otro avisó que generó altas expectativas fue el de la creación de un Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para el sector energético, que será erigido en Reynosa, donde se invertirán 215 millones de pesos, y el cual contará con la colaboración del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

En ese contexto, el mandatario estatal, Egidio Torre Cantú, afirmó que “No se concibe la Reforma Energética sin Tamaulipas” y destacó que nuestro estado tiene el 59 por ciento de su territorio con potencial energético.

Lo anterior suena esperanzador, sin embargo solo ha quedado hasta ahora en palabras, con muy pocas acciones, con muy pocas inversiones, que no corresponden al “potencial” de Tamaulipas.

Las mentados beneficios que traería la Reforma Energética a nuestro país, a Tamaulipas y a nuestra región se asemejan mucho a aquella popular fábula infantil de “Pedro y el lobo”, porque con tanto potencial y tanta riqueza Tamaulipas ha quedado rezagado del desarrollo en esa área, lejos de estados del sureste de México y esos grandes recursos no han traído a la mayor parte de los tamaulipecos beneficios directos.

Si bien es cierto, no todo es responsabilidad del gobierno, porque la Iniciativa Privada local ha sido más pasiva que proactiva, lo que se requiere es una nueva conjunción de esfuerzos y un gran impulso para lograr detonar el desarrollo en esa rama que de una vez por todas haga que la riqueza de recursos del estado cambie para bien las condiciones de vida de sus habitantes.