POR ELLE
¿Eres feliz? De acuerdo con una encuesta realizada por la BBC, en 2016 las mujeres se sienten más felices por el hecho de ser mujeres de lo que lo eran hace 70 años.
Con motivo del 70 aniversario del programa de la radio británica ‘La hora de la mujer’, se llevó a cabo una encuesta en la que participaron 1.000 mujeres que puso de manifiesto que, en 2016, 9 de cada 10 mujeres preferían ser mujeres a hombres, frente a las casi 6 de cada 10 en 1947.
Por otro lado, el 42% de las británicas creen que hoy en día mujeres y hombres renuncian al mismo grado de libertad cuando se casan, mientras que sólo el 25% lo creía en una encuesta realizada por Gallup en 1951.
Por supuesto, todavía nos queda un largo camino por recorrer hasta que, en todo el mundo, las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres.
Acabar con la brecha salarial de género, mejorar los derechos de los matrimonios homosexuales, abolir la prohibición del aborto y las costumbres que prohíben a las mujeres vestirse como les plazca en público… Está claro que el camino hacia la igualdad es un arduo camino que la sociedad necesita recorrer.
En este sentido hay mucho que agradecer a las mujeres en 2016:
1. Podemos elegir cuándo queremos ser madres
Hace setenta años, en Reino Unido, las mujeres tenían de media 2,2 hijos. En 1975, las mujeres españolas tenían de promedio 2,8 hijos y la mayoría no trabajaban.
Gracias a la aprobación de la venta en Europa de la píldora anticonceptiva en 1961 (en España no sería legal hasta 1978), las mujeres han podido alcanzar la liberación sexual.
Hoy en día, gracias a la píldora, el DIU, los preservativos y otros métodos anticonceptivos, tenemos el derecho a decidir sobre nuestros hábitos reproductivos, de manera que somos nosotras las que ponemos las condiciones a la hora de tener familia.

2. Cada vez hay más mujeres que se dedican a la política
Hace setenta años, la idea de una mujer con poder y, sobre todo, con poder político, habría sido impensable.
Pero gracias a mujeres como Angela Merkel, Hillary Clinton, Aung San Suu Kyi y Theresa May, las líderes mundiales son ya una realidad.
En España, la primera mujer ministra de la democracia fue Soledad Becerril, que ocupó la cartera de Cultura en el gobierno de UCD presidido por Leopoldo Calvo Sotelo. En el ejecutivo actual de Mariano Rajoy hay cinco ministras. Eso sí, nos falta todavía por ver una presidenta del gobierno.
Como Beyoncé dice: ¿Quién dirige el mundo? Bueno, las chicas están en ello.
3. El sexo ya no es tabú
Hablar sobre relaciones prematrimoniales, sexo esporádico y juguetes sexuales era también impensable en la época de nuestros abuelos.
De camino hacia el siglo XXI, programas de la televisión como ‘Girls’ o ‘Sexo en Nueva York’ permitieron que las mujeres ya no sintieran vergüenza al hablar abiertamente de su vida sexual.
Un ejemplo, Emma Watson a principios de este año anunció que estaba suscrita a OMGyes (un portal femenino que ofrece tutoriales sobre masturbación).

4. Somos libres de vestir como queramos
Barra de labios, rulos, vestidos, zapatos de tacón y medias formaban parte del atuendo típico de las mujeres de los años cincuenta. Tu género ya no dicta tu forma de vestir.
Hoy en día, el armario de una mujer es un reflejo de una sociedad cada vez más equilibrada en lo relativo al género.
Pantalones anchos, pantalones cortos, zapatos, chaquetas, vaqueros ajustados, cualquier cosa que los hombres pueden llevar, nosotras también podemos hacerlo y viceversa.
5. No tenemos prisa por casarnos
En España, en 1956, se celebraron 202.475 matrimonios y las mujeres se casaban en torno a los 20 años. Siete décadas después, el año pasado el número de matrimonios fue de 168.248 y la edad media del primer matrimonio de la mujer son los 34,4 años.
¿Por qué?
1. Ya no vas al infierno por tener relaciones prematrimoniales.
2. Mucha gente ve el matrimonio como algo obsoleto.
3. Con un mayor número de mujeres con un alto nivel de formación, el matrimonio ya no es sinónimo de madurez.
4. Los ‘millennials’ dan más prioridad a sus carreras, a pagar sus deudas y a ahorrar para su primera casa que a casarse.
5. Gracias a la mejora de los derechos reproductivos de las mujeres, casarse por quedarse embarazada es cada vez menos común.
6. El matrimonio, para muchas, representa la idea patriarcal de que la mujer pertenece al hombre.
6. Ya no se paga IVA en los productos sanitarios (bueno, según dónde)

En Reino Unido, antes de que David Cameron dejara el Nº 10 de Downing Street, logró abolir el “impuesto sobre los tampones” que gravaba con un 5% de IVA los productos sanitarios.
Vale, no es el súmmum de la felicidad femenina, pero con un ahorro medio de 126 € al año, ahora las británicas pueden gastarse ese dinero en Topshop y Zara en lugar de en una caja de Tampax.
En España, desgraciadamente, se sigue pagando; concretamente un 10%. Muchas han sido las peticiones para rebajarlo al 4% (considerándolo como lo que es, un producto de primera necesidad), pero gobierno tras gobierno hacen oídos sordos a lo que es una verdadera obviedad. En el ejercicio de 2016, las arcas del Estado habrán recaudado a costa de nuestra menstruación un total de 17 millones de euros. Tampoco es tanto. Se nos ocurren cientos de partidas mejores de dónde obtenerlos…
7. Podemos salir cuándo, dónde y con quién queramos
Gracias a aplicaciones como Tinder, Bumble y Happn, las mujeres pueden quedar para ligar, salir o tener una relación con cuantos hombres y mujeres quieran, sin necesidad de hacer caso a los estereotipos sociales y lejos de las miradas de los curiosos o de los amigos.
‘Sí, me mando mensajes con cuatro chicos, una chica y tengo dos citas esta noche con dos hombres distintos. ¿Y qué?’
8. Somos mayoría en la universidad
Hayas ido a la universidad o no, al menos puedes estar orgullosa del hecho de que el 54,3% del alumnado y el 57,6% de los titulados son mujeres.
En definitiva, cuantas más mujeres haya a la vanguardia de la educación, más rápido tomaremos el control el mundo, ¿no?
9. Más implicación en los temas femeninos por parte de mujeres importantes
Nicola Sturgeon. Laura Trott. Beyoncé. Tina Fey. Chimamanda Ngozi Adichie. Amal Clooey. Lena Dunham. Serena Williams. Mindy Kaling. J. K. Rowling. Sheryl Sandberg, por nombrar sólo unas cuantas.
Mujeres respetables o con puestos de responsabilidad defienden, cada vez más, los éxitos femeninos, la igualdad y comparten puntos de vista feministas, convirtiéndose, así, en voces destacadas de la sociedad.
10. Más poder para cambiar cosas
Sólo hay que echar un vistazo a la en la que las mujeres se manifestaron en contra de una posible prohibición del aborto y que llevó al Parlamento a reconsiderar el proyecto de ley, para demostrar que las mujeres tienen un peso significativo dentro de la sociedad.
Otras actuaciones similares en Reino Unido incluyen la exitosa campaña en las redes sociales de Caroline Criado-Pérez para que las imágenes de mujeres se incluyeran en los billetes de banco británicos o la petición a que el Parlamento británico revise la ley que autoriza a las empresas a reclamar que sus empleadas lleven tacones.
¿Quién querría ser hombre cuando puedes ser mujer?
Bonus: ¿Y en el futuro?
No, no pinta bien.
Estudios de aseguradoras avisan del rápido envejecimiento de nuestra población: para 2050, se calcula que 67 de cada 100 españoles tendrán más de 65 años. En 2029, la media de edad de las mujeres españolas será de 88,7 años, Habrá que afrontar de alguna manera el problema de las pensiones y de la sostenibilidad demográfica, ya que no se prevé que las mujeres españolas aumenten su tasa de fertilidad (en 2029 será de 1,24 hijos por mujer).
En el empleo, las previsiones no son tampoco halagüeñas. Según un informe de ESADE e InfoJobs, no volveremos a superar los 20 millones de empleados hasta 2025, es decir, el nivel que había antes de la crisis. Otro de la Organización Internacional del Trabajo asevera que “reducir la brecha de la participación entre los hombres y las mujeres en los países del G20 para 2025 incorporaría a más de 100 millones de mujeres a la fuerza laboral”, algo que no parece que vaya a suceder.
Si las políticas que ha anunciado Donald Trump son finalmente llevadas a cabo (y si fuera reelegido en 2020), impactarán muy negativamente en la próxima década. Las posibles restricciones comerciales impedirán la libre circulación de trabajadores y bienes, sus ideas contra el cambio climático pueden provocar un daño irreversible al entorno y, en lo que respecta concretamente a las mujeres, se ha manifestado abiertamente en contra al aborto. Si llegara a prohibirlo podría desatarse una ola antiabortista que nos llevaría 60 años atrás.
Volviendo a España, sin embargo, las previsiones son muy positivas a nivel liderazgo, : habrá muchas más mujeres en el congreso y encabezando las grandes corporaciones en España, aunque en la próxima década no es muy probable que veamos a la primera Presidenta del Gobierno. ¿Nos equivocaremos?





